Postres con helado, dulzura y frescor

¿A quién no le apetece un dulce después de una buena comida o una cena? El postre es el complemento perfecto de cualquier menú y el protagonista de las largas sobremesas durante las vacaciones. El verano es la época ideal para disfrutar de los postres con helado, un manjar dulce y fresco que encuentra fans incondicionales entre niños y adultos.

Ya sea un menú de gastronomía de vanguardia o de cocina casera, hay poca gente que se resiste a terminar de comer sin el consabido postre. Se trata de un plato que complementa el menú con nutrientes como el calcio de los lácteos, las vitaminas en la fruta y el necesario aporte de azúcar, vital para tener energía y desarrollar la actividad cotidiana.

Existen muchos tipos de postre y muy variados. En España, gracias a la producción privilegiada de la que gozamos, tenemos la suerte de disponer de fruta de temporada durante todo el año, siendo el postre más cotidiano y también el más recomendado por su aporte de fibra y vitaminas.

Tomar un postre después de la comida es una costumbre que se practica en todo el mundo

En otros países en los que el clima no es tan benévolo, la fruta viene, en general, importada. La escasez y los precios la convierten prácticamente en producto de lujo, con lo que el rol del postre lo asumen los lácteos, la fruta en conserva y, puntualmente, los dulces. Es el caso de Reino Unido, Alemania y casi todo el norte de Europa.

Desde dulces de cuchara, como los flanes y las natillas, hasta las tartas, la pastelería y la repostería: el universo de los postres es muy amplio y diverso. Pero si hay algo que gusta a todo el mundo, tanto a pequeños como a mayores, por su variedad de sabores y la abundancia de sus presentaciones, son los helados y sorbetes, que en verano desplazan al resto de postres de la carta.

Los postres con helado son el final perfecto para un fresco almuerzo de verano

Si quieres disfrutar de unos platos dulces, deliciosos y frescos a la vez, te lo ponemos fácil: postres con helado.

Una de las combinaciones más aplaudidas es acompañar una ración de tarta con una bola de helado. En Manumar disponemos de una variedad de riquísimas tartas y pequeños bocados dulces que, servidos con helado, conformarán el postre perfecto.

Otra buena opción es el binomio fruta con helado. Por ejemplo, unos albaricoques salteados con zumo de limón y miel, acompañados de una bola de vainilla fundida por el calor de la fruta caliente, puede ser una propuesta de éxito. Lo mismo se puede hacer con unos higos y nata o unos melocotones y yogur. Otro ejemplo es el famoso Banana Split, elaborado a base de plátano en rodajas, helado y nata montada.

Una apuesta segura son las tortitas o las crêpes con helado. Acompañadas de salsa de chocolate caliente, de nata, de caramelo o de mermelada, son un postre ideal que puede, en un momento dado, reconvertirse a merienda, o por qué no, ser el complemento dulce de un brunch.

El flan de queso con helado de moras o frambuesas o el flan de vainilla con helado de fresa y un poco de nata también pueden ser ideas perfectas para los más pequeños.

Una versión saludable sería un jugoso bizcocho integral con frutos secos acompañado de un sorbete de naranja o sandía casero, a base de fruta natural y panela.

En Manumar ofrecemos la más alta calidad en todos nuestros productos. Nuestro surtido de pastelería y bollería está elaborado con las mejores materias primas y sigue un cuidado proceso para que llegue a la mesa manteniendo toda su frescura y sabor.