Combinar productos congelados y productos frescos, el secreto de una gastronomía excelente

¿Qué es lo que más valoramos cuando vamos a un restaurante? Tanto si es un local de cocina casera y menús diarios como si es un restaurante de cocina de vanguardia, la estrella será la gastronomía. Y estará arropada por otros factores como el servicio, la ubicación, la decoración o el ambiente, junto con los que conformará la experiencia completa. Todos y cada uno de ellos puntúan, pero lo cierto es que si la gastronomía no funciona, nada funcionará.

¿Cómo debe ser una carta gastronómica irresistible? Estos son algunos de los «ingredientes»:

Calidad

Aunque resulte obvio, lo primero y condición sine qua non para elaborar una buena gastronomía es contar con materia prima de primera calidad. Los productos frescos aportan los sabores de temporada, pero contar con productos congelados selectos como los que ofrecemos en el catálogo de Manumar es una gran ayuda a la hora de reducir mermas y hacer una gestión de las compras más eficiente. Además, permite disponer al momento y en óptimas condiciones de productos fundamentales como los de panadería.

Rentabilidad

Pero para que una carta gastronómica sea un éxito, no solo debemos prestar atención a la composición de los platos, sino también a su rentabilidad. Los productos congelados son una garantía contra la oscilación de precios que sufren los productos de temporada. Trabajar con un mix entre fresco y congelado te ayudará a elaborar unos escandallos más estables y seguros y a evitar riesgos innecesarios.

Diferenciación

En un mercado saturado, con una oferta amplísima, es fundamental hacer algo diferente. Si es posible llevar esa diferenciación a todos los factores que se han comentado anteriormente y que conforman la experiencia de comer en tu restaurante, perfecto. Pero, si no, de lo que no debes escapar es de diferenciarte con tus recetas. Aprovecha para ello la posibilidad de reinventar platos tradicionales o de darles tu toque personal aportando ideas de otras culturas y tradiciones gastronómicas.

Variedad

La combinación de productos frescos con alimentos congelados te ofrece posibilidades infinitas. No dudes en hacer uso de ambos a la hora de elaborar una carta, si bien variada, no demasiado extensa, ya que ante una oferta muy amplia, la decisión de elegir el menú se hace más difícil. En tus primeros presenta siempre una ensalada y un par de platos de caliente y en tus segundos, al menos una carne y un pescado, con otras elaboraciones como guisos, pastas o arroces. Y no te olvides de los postres. Dulces, tartas y fruta de temporada.

Innovación

Otro de los ingredientes necesarios para elaborar una gastronomía excelente es la innovación. Esto es algo que en la cocina de autor se da por entendido, pero que en restaurantes de cocina tradicional no está tan claro. Y, sin embargo, sorprender a tus comensales con ese plato de siempre renovado o con cierto matiz es una buena opción para mantener tu oferta atractiva y novedosa.

No te olvides de las intolerancias

Celíacos, intolerantes a la lactosa, vegetarianos, veganos… Dispón en tu carta de unos platos para ellos. A priori puede parecer complicado, pero si trabajas con productos congelados de calidad, verás que no es tan complicado tener verdura ya cortada y preparada para preparar una alternativa fácil y rápida, cambiar una guarnición o elaborar un plato rápido.

Y para los peques…

También es muy importante tener en cuenta a los niños, ya que son muchas las familias que salen juntas a comer. Un menú infantil sencillo, como, por ejemplo, una hamburguesa o unos nuggets con patatas fritas y un poco de ensalada y luego, un helado, hace feliz a cualquier niño. Cuenta para ello con alimentos congelados de calidad que te permitirán elaborarlo en unos pocos minutos.

En Manumar estamos al lado de nuestro clientes, ofreciendo los mejores productos congelados para que elaborar una carta gastronómica atractiva, rentable y absolutamente deliciosa sea fácil, sencillo y rápido.