El pescado azul: un manjar muy sano

De todos es sabido que la dieta mediterránea es una de las más saludables del universo gastronómico mundial. Y una buena parte de los beneficios que aporta corren a cargo del pescado azul, alimento muy presente en ella.

El pescado azul es una fuente natural de salud para nuestro organismo

Es muy común que al hacerte la revisión médica anual te salga elevado el temido colesterol. Son diversas las causas que lo producen, pero la más común es el consumo de grasas perjudiciales para el organismo. Para compensarlo de manera natural, generalmente se realizan dietas bajas en grasa y ricas en pescado azul que contiene ácidos grasos Omega 3. Literalmente, una bomba de salud que aporta multitud de beneficios a nuestro cuerpo: aumenta el colesterol bueno, disminuye el riesgo de arteriosclerosis o endurecimiento de las arterias y protege contra las enfermedades del corazón.

Pero además de grasas Omega 3, el pescado azul también contiene otro tipo de grasas derivadas de esta llamadas EPA y DHA, con potentes propiedades antiinflamatorias y vasodilatadoras, es decir, que mejoran la circulación. Es uno de los alimentos más ricos en vitamina D, con lo que ayuda a prevenir la osteoporosis y si se consumen las espinas del pescado pequeño, como el boquerón o la sardina, aportan grandes dosis de hierro y calcio.

Un gran desconocido en nuestra cocina, el pescado azul es versátil, muy rico y amigo de nuestro bolsillo

¿Pero qué es el pescado azul? Se incluye dentro de esta categoría a todo el pescado, marino o de agua dulce, que es graso o semigraso, es decir, que tiene un porcentaje de grasa superior al 2,5 %. Los más reconocidos como tal son el boquerón y la sardina, pero el salmón, el pez espada, el salmonete, el bonito, el atún y la trucha también lo son. Más desconocidos son la caballa, el arenque o el jurel.

Tradicionalmente en la cocina el pescado azul siempre ha sido “pescado de segunda” por su dificultad de consumo, ya que el pescado azul de tamaño pequeño suele tener mucha espina, al contrario que el pescado blanco, más fácil de comer. También su sabor, más potente, era menos valorado que el sabor fino y suave del pescado blanco. Todo esto complicaba la manera de prepararlo, que se veía limitada a la fritura o la plancha. Pero sus beneficios para la salud, la revisión de los alimentos que ha supuesto la cocina de vanguardia y la introducción de nuevas técnicas para prepararlo, como el papillote o el vapor, han cambiado esto.

En la actualidad el pescado azul forma parte de nuestra dieta y es el ingrediente principal de multitud de elaboraciones. Para que conserve todas sus propiedades, se recomienda cocinarlo a baja temperatura. Por ejemplo, si elegimos sardinas al horno, que no sea a más de 150º. Otra forma de prepararlos es el escabeche, un guiso delicioso y también una forma de conservación. La caballa o el atún son perfectos para esto.

El papillote es limpio, cómodo y muy sencillo. Salmón, salmonete o trucha, acompañados de unas verduritas, son una cena muy sana y rápida.

La preparación en crudo, habiendo congelado el pescado previamente 48 horas para prevenir el anisakis, es otra opción muy saludable. Los boquerones en vinagre, un clásico de nuestras tapas, o el ceviche, conforman un primer plato fresco y muy ligero.

Manumar es especialista en congelados. Nuestro pescado y marisco son nuestra apuesta por la calidad y el buen hacer.

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